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Cambios estéticos cirugias sutiles Desde que en el siglo XIX se documentaran las primeras intervenciones quirúrgicas para el rejuvenecimiento facial, estas técnicas han alcanzado una sofisticación y perfeccionamiento entonces inimaginables. La mayor parte de las intervenciones eran serias, se realizaban con anestesia general y producían modificaciones faciales muy evidentes que no siempre tenían un resultado de naturalidad que pretendía el paciente. Aunque las grandes intervenciones se siguen practicando en los casos en los que está indicada, ahora los pacientes son más jóvenes y buscan cambios más sutiles, que mantengan la fisonomía, la expresividad y la mímica completa del rostro retrotrayéndolo a lo que era hace unos años. De ahí que hayamos evolucionado hacia técnicas más sencillas en términos de realización, recuperación y resultados", ha explicado José Luis Martín del Yerro, director del curso de Cirugía del rejuvenecimiento facial, organizado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en el Colegio de Médicos de Madrid. En la ritidectomía o cirugía del lifting facial, la principal novedad es la simplificación en el manejo de los tejidos profundos. "Hace unos años, para conseguir una mayor mejoría y para que durara más nos esforzábamos en manipular los tejidos y músculos de la mímica que hay debajo de la piel. Hoy hemos llegado a la conclusión de que podemos conseguir los mismos resultados de manera más sencilla y precisa. Hemos ido hacia la simplificación quirúrgica, lo cual también implica una disminución anestésica y el acortamiento del periodo de recuperación". Abordaje integral "Ya no hablamos sólo de blefaroplastia, sino de rejuvenecimiento de la órbita ocular, es decir, que vamos a tratar de manera integral el espacio orbitario mediante el abordaje de las bolsas, la piel, las arrugas y muchas veces rellenando con grasa las zonas en las que se va perdiendo, principalmente alrededor de la mejilla", ha explicado José Manuel Pérez Macías, presidente de la Secpre. "En la blefaroplastia clásica queda una cicatriz externa en el párpado inferior a lo largo de las pestañas, donde se camufla muy bien. Por el contrario, con la técnica transconjuntival preservamos la estructura del músculo orbital al tiempo que eliminamos el abultamiento de las bolsas y retiramos un poco de piel si es necesario". ver más sobre cirugia estetica...
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