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La meca de la electrónica Bailes, fiesta, buen ambiente y actuaciones en directo cierran la segunda jornada del Electrosonic, festival que ha reunido en Burgos a miles de seguidores de la música electrónica venidos de toda Europa. La banda francesa Rinôçérôse, formada por Jean-Philippe Freu y Patrice Carrié, puso ‘patas arriba’ el escenario principal del Electrosonic con su mezcla de rock y música electrónica.
Con las primeras luces del día y las fuerzas al límite, el Electrosonic Festival nos ha dicho adiós hasta su próxima edición, dejando tras de sí un verdadero reguero de fiesta y desenfreno absoluto. Miles de personas no han querido faltar a esta ya, puntual cita, con lo mejor de la música electrónica internacional, una de las más importantes junto con los festivales de Monegros, Acuasella y Creamfields. Han sido casi 24 horas bailando y desprendiendo adrenalina sin parar repartidas a lo largo de cinco carpas, varias terrazas, un merchandising y una zona de acampada, eso sin mencionar las decenas de fiestas rave improvisadas que, desde ayer, continúan hoy con la música ‘a tope’, como ocurriera en pasadas ediciones. Entender esta amalgama de sensaciones, latidos, emociones y movimientos es algo que sólo se puede hacer viviendo el Electrosonic en primera persona, asistiendo a alguna de las sesiones de los ‘dioses’ del techno hasta que las piernas comiencen a fallarte. Con los motores bien calientes, pues el recinto del festival no conoció el descanso desde que abriera sus puertas, empezó el alemán Dj Hell a mover a la muchedumbre, con una sesión sólo digna del que fuera creador del himno de las pistas de baile My Definition of House. Ya entrada la noche llegó el momento de los franceses Rinôçérôse, una de las actuaciones más esperadas por su espectacular fusión de ritmos dispares o, como a ellos les gusta decir, «por llevar la electrónica en el alma y el rock en el corazón». Ya entrada la madrugada llegó el reinado del genuino producto nacional. Óscar Mulero protagonizó tres intensas horas de ‘hard techno’ de espectacular ecualización, dejando bien claro porque se trata de uno de los máximos exponentes en este campo en nuestro país. Más de una década tras los platos y una carrera en constante evolución lo avalan. Apoteósis A escasos minutos de las seis, con los espíritus elevados al limbo de la diversión y la euforia sobrevolando las diferentes carpas, actuó el gurú inglés de la electrónica, Richie Hawtin. Mientras, siguiendo el programa, terminaba su sesión en la carpa chill- out el ex actor ‘porno’, Nacho Vidal, con la expectación y el morbo que rodea a una estrella de su talla. Casi tres horas después, las puertas de la Meca de los amantes de lo electrónico se cerraban una vez más hasta el próximo año, con un peregrinar de ‘festivaleros’ de vuelta a sus lugares de origen, la mayoría en territorio nacional, sin olvidar al cada vez más numeroso público foráneo. Oficialmente, la fiesta de la música electrónica había terminado. En la práctica, aún faltaban horas para que el recinto quedara completamente desierto, esperando una nueva edición Textos tomados del diario de Burgos
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