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La temprana apertura impide una gran jornada Se levanta la media veda en la zona sur de la provincia Los pronósticos se cumplieron y la primera jornada de caza resultó muy irregular. Hubo cotos donde se lograron buenas perchas y en otros la cosecha fue inferior, aunque siempre hay que tener en cuenta que Burgos sigue siendo una zona privilegiada para la captura de la codorniz. Las intensas y constantes lluvias de los pasados meses de mayo y junio han retrasado en más de dos semanas la campaña agrícola. Este año la recolección tanto de la cebada como del trigo se ha estado efectuando en los primeros días de agosto en la zona sur de la provincia. Esta realidad contrasta con la de años pasados, donde la recolección esta prácticamente finalizada a mediados de julio. Este retraso en la cosecha ha afectado también en la caza. Las codornices tienen refugios naturales más abundantes. Además de las zonas verdes, también se han protegido en los trigos sin cosechar y en la paja sin recoger. Estas circunstancias medioambientales han impedido que muchos cazadores burgaleses no pudieran disfrutar de una buena jornada para la práctica de su deporte. La apertura ha sido prematura. «Ha habido una suerte dispar entre todos los cazadores. Por ejemplo, hay cotos en la zona de Villadiego y del río Tirón donde se han visto muchas codornices. En otras los trigos han impedido hacer una buena caza y en otras ya se había recogido la paja y apenas había codornices. El primer día ha sido muy irregular. También ha bajado en la Bureba, aún siendo una buena zona», detalla el presidente de la Delegación Burgalesa de Caza, Santiago Iturmendi. El día 24 se levantará la media veda en la zona norte de la provincia, donde se opina «que será más floja que en años anteriores». Por último, Iturmendi recuerda que sigue siendo realidad la sentencia de que la mitad de la caza española se coge en Castilla y León y la mitad de las capturas de la región se realizan en Burgos. Textos tomados del diario de Burgos
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