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Miguel Ángel Tudanca, ‘pinky’:`El Centro de Creación Musical no puede quedarse en un mero local de ensayo´ Su trayectoria como disc jockey hizo que Sony le fichara en 1994 para crear un nuevo departamento de música de baile y electrónica. Desde entonces, Miguel Ángel Tudanca, conocido en los ambientes musicales como Pinky, ha lanzado en España a músicos como Cristian Varela, The Christians u Oasis. En pleno 2008, en un momento en el que los artistas que vendían un millón de copias venden 100.000, el asesor musical, productor, director artístico y mánager burgalés hace un repaso al panorama musical y da su opinión sobre el Electrosonic o el futuro Centro de Creación Musical. El cartel del Electrosonic ¿ha sido el mejor de los cuatro años? Sin duda. Desde Carl Cox, considerado durante más de tres años consecutivos el mejor disc jockey del mundo, a Rinôçérôse, que hacen una mezcla de house con guitarras. ¿Qué nota le pone? Como burgalés estoy orgulloso porque en Madrid se habla mucho de él y hay cantidad de dj’s que acuden a esta cita. Sin duda se está consolidando como el festival de música electrónica más importante del norte de España. Y más cuando el de Santander ha fallado... ¿Cuáles son sus claves, aparte del cartel? El entorno, que es increíble (en Santander era un pedregal), y luego que la ciudad se ha involucrado y se vive ambiente de festival en todo Burgos. ¿Y para los que se quejan de un festival como éste por lo que se le supone que acompaña? Siempre habrá gente que hable de este tipo de cosas. Pero son una minoría. Lo importante es la imagen que se da de la ciudad en el exterior. Entonces, ¿cree que Burgos está preparada para eventos de 20.000 personas, como ha ocurrido con Electrosonic? Desde luego. ¿Significa también que Burgos está preparada para 2016? Hombre, hay que hacer algo y hay que hacerlo ya. Está claro. Tiene opciones porque hay cosas que otras ciudades no tienen: el Museo de la Evolución Humana y el Centro de Creación Musical, dos proyectos únicos en el mundo. ¿Cómo cree que debería funcionar este Centro de Creación Musical? Si se gestiona bien, puede ser un proyecto maravilloso. Lo que no puede ser es un mero local de ensayo. Porque la creación musical implica formación, tener asesores, gente que pueda dirigir a nivel técnico, musical, estético, de escenario, de teatro... Puede ser algo parecido a lo que creó Andy Warhol en Nueva York... Ha sido asesor en un montón de eventos de todo tipo. ¿Le han ofrecido trabajo en Burgos? Nunca. Lo he hecho mucho para el Ayuntamiento de Madrid (para la Noche en Blanco o los Veranos de la Villa), pero en Burgos no he tenido oportunidad; y me encantaría, claro. De todas las facetas en las que ha trabajado, ¿con cuál se identifica más? Con la labor en la discográfica. Tienes un artista y has de ver cómo puedes introducirlo en tu país. Has de decidir si un estilo puede funcionar aquí, por ejemplo. Y luego debes crear el marketing para que el producto llegue. Eso me ha permitido trabajar con artistas ‘pequeños’, en su momento, que luego han empezado a crecer. Es mánager del grupo de música electrónica Wagon Cookin. ¿Cómo vendería a los navarros? Su principal característica es que mezclan la música electrónica con el jazz, el funky y el soul. Además de mánager, soy su director artístico, es decir, me encargo de asesorarles por dónde deben ir sus discos. Este trabajo es muy importante porque un artista necesita que le asesoren sobre sus composiciones. ¿Y se dejan? La mayoría sí. Siempre hay artistas y grupos más ‘especiales’, pero la mayoría son abiertos y cuando comprueban que sabes de música, te escuchan. ¿El futuro -o el presente- es la música electrónica? El futuro y el presente es la música de fusión. ¿Fusión porque no hay creatividad para que salga algo nuevo? Porque está todo inventado desde hace mucho tiempo. ¿Qué tendría que darse para que surgiera un nuevo género? No lo sé: creatividad, moda, tendencia, vanguardia... Recomiende algún artista. Lourdes Hernández (Russian Red), una madrileña que hace pop indie y que ha tocado en el Sonorama. ¿Y lo último que le ha sorprendido? Prin’lalá. Tres hermanas de 7, 9 y 11 años que tienen un repertorio muy original. Sorprenden sus voces angelicales y su orquestación de violines, chelos... Textos tomados del Diario de Burgos
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